El tiroteo en Praga pone de relieve el laxo control de armas en la República Checa Internacional

El tiroteo en Praga pone de relieve el laxo control de armas en la República Checa Internacional

23 Diciembre 2023 Internacionales

David K., un estudiante de 24 años, abrió fuego este jueves en el edificio de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Carolina en el centro de Praga, matando al menos a 14 personas e hiriendo a otras 25. Según los primeros indicios, para el ataque, la policía utilizó un arma que había obtenido legalmente. La República Checa es uno de los Estados miembros de la Unión Europea con políticas de control de armas más laxas y se ha opuesto sistemáticamente a la introducción de regulaciones más estrictas en este ámbito.

Tras descartar que el ataque estuviera relacionado con el “terrorismo internacional”, las autoridades checas revelaron que el atacante tenía “varias” armas que había adquirido legalmente. Posteriormente se confirmó que poseía ocho armas registradas, dos de ellas largas. Según los medios locales, David K. Utilizó para el ataque un rifle de asalto AR-10 de la misma familia que el AR-15, que se utiliza a menudo en tiroteos masivos en Estados Unidos.

El alcalde de Praga, Bohuslav Svoboda, aseguró a la televisión pública checa que allí también está surgiendo «el problema del atacante solitario». “Siempre pensamos que no era asunto nuestro. Ahora resulta que nuestro mundo también está cambiando”, lamentó.

La conmoción provocada por el incidente repercutió en todo el Ministerio del Interior, donde «no durmieron» la noche del jueves, afirmó el ministro en declaraciones a la prensa. Más allá del impacto, el ataque ha planteado dudas sobre las regulaciones checas. El ministro del Interior, Vít Rakusan, reconoce que «es un debate legítimo», aunque afirma que en comparación con otras leyes, es «en muchos aspectos más estricto que las de otros lugares del mundo».

Sin embargo, el ministro del Interior no sólo defendió que ninguna ley «garantiza al 100% la prevención de ataques», sino que aseguró que el Parlamento ya se encuentra en la fase final de un proceso legislativo para hacer de la actual norma sobre control de armas algo más garantizado. «Es una triste paradoja», dijo. Una vez aprobada la reforma, las empresas podrán denunciar a la policía “compras sospechosas” de armas o municiones.

Las fuerzas de seguridad también pueden confiscar armas de forma preventiva. Además, se propone introducir permisos electrónicos para reemplazar las licencias actuales. Actualmente, el gobierno no ve ningún riesgo inminente de una nueva amenaza, pero ha endurecido las medidas de precaución y ha aumentado la presencia policial en las calles donde se reúne un gran número de personas durante el período navideño hasta el 1 de enero.

300.000 personas armadas

En la República Checa, un país con 10,5 millones de habitantes, hay más de un millón de armas registradas en circulación que, según la policía, están en posesión de unas 300.000 personas a finales de 2022. El solicitante no debe tener antecedentes penales y, además, deberá superar una prueba psicotécnica además de otras pruebas de aptitud mental. Este último requisito se introdujo tras el tiroteo masivo de 2015 en Uhersky Brod, una ciudad del este del país, en el que murieron nueve personas, incluido el atacante.

También hay exámenes. Uno de ellos es escrito, el nivel de dificultad depende del tipo de licencia que se quiera obtener, y el otro es de carácter práctico para demostrar un buen manejo del arma, como la precisión al disparar.

Cuando el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE acordaron endurecer las restricciones al acceso a armas semiautomáticas después de los ataques de París en 2015, la República Checa estuvo entre los opositores más acérrimos. Praga apeló ante el Tribunal de Justicia de la UE en 2017, creyendo que la directiva representaba, en palabras del entonces Ministro del Interior Milan Chovanec, «un castigo masivo para los propietarios legales de armas» y que tendría un «impacto negativo» en la economía del país. seguridad.

La justicia europea rechazó el recurso en 2018 alegando que la orden no constituía una injerencia en los poderes nacionales.

A pesar de estas luchas a nivel europeo, desde 2021 la República Checa protege en su Constitución “el derecho a defender con armas la propia vida o la de otra persona en las condiciones establecidas por la ley”. La normativa que regula este derecho permite a mayores de 18 años obtener una licencia si el arma se utiliza para practicar algún deporte o cazar. Cuando se concede licencia para defensa personal, la edad mínima se eleva a 21 años.

Fuente: Agencias.

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