Gorbachov, el hombre que detestaba la sangre

Gorbachov, el hombre que detestaba la sangre

11 Septiembre 2022 Internacionales

Santo Domingo.-MDe casta le viene al galgo ser rabilargo”. Javier Figueroa de Cárdenas es pariente de Miguel Figueroa, un brillante autonomista del siglo XIX. El autonomismo fue una manera de ser patriota en Cuba. Especialmente, desde el “Pacto del Zanjón”, que en 1878 le puso fin a la “Guerra de los 10 años”, hasta 1898, cuando Estados Unidos inclinó la balanza a favor de la insurrección cubana.

Mijail Gorbachov murió a los 91 años. No está mal. La esperanza de vida de los rusos, para el 2019, justo antes de la pandemia, era ocho años menos que el promedio de las personas encartadas en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Si usted decide ser coreano, país miembro de la institución, le aconsejo que nazca en el sur, rabiosamente capitalista, y no en el norte, gloriosamente socialista. Como promedio vivirá 12 años más (80.5 frente a 68.8) y tendrá tres centímetros más de estatura (168.6 frente a 165.6). Pero quiero escribir sobre Gorbachov, “Gorby” para sus amigos, que no tenía demasiados en Rusia.

Visité Moscú tres o cuatro veces durante el último periodo de Gorbachov y la primera etapa de Boris Yeltsin. En esa época viajaba como vicepresidente de la Internacional Liberal —en el sentido que le daban al término en Europa—, y como presidente de la Unión Liberal Cubana. No conocí a Gorbachov, aunque tuve amigos que sí trabaron cierta amistad con él. En cambio, sí conocí a Aleksander Yakovlev, su conciencia antitotalitaria y la persona que más influyó en él. De manera que puedo asegurar que los cambios sucedidos en aquella torturada región del planeta fueron debidos al consejo de Yakovlev.

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