Lo llaman sentido común, pero es violencia

Lo llaman sentido común, pero es violencia

02 Julio 2026 Nacionales

Hay una violencia velada que trasciende al golpe o al insulto y que casi nunca deja marca visible: la del mito que la justifica.

Circula como sentido común, se repite en los hogares, en los tribunales, en los noticieros, en la boca de quienes creen que están describiendo la realidad, cuando en verdad la están fabricando y durante décadas ha preparado el terreno, ha silenciado a las víctimas y ha protegido a los agresores.

Este artículo no viene a dialogar con esos mitos. Viene a desmantelarlos.

Mito: Ha ocurrido solo una vez, no ocurrirá más

La violencia doméstica no es un accidente ni un exceso puntual. Es un patrón. Se instala, se normaliza y escala. El ciclo no se rompe solo; sin la intervención adecuada, se repite y se intensifica. Quien espera que "la próxima vez sea diferente", espera lo que la evidencia desmiente.

Mito: Solo cierto tipo de hombres abusa de sus parejas

No existe el perfil perfecto del abusador. No lo delata la edad, la apariencia, la religión, la clase social ni la forma de hablar en público. El hombre que golpea puede tener corbata o chancletas, título universitario o primaria incompleta. Buscar ese perfil es una forma de proteger a los que no lo parecen.

Mito: Los hombres que maltratan y matan son enfermos mentales

La enfermedad mental no causa violencia doméstica. Ese argumento le hace un doble daño: patologiza lo que es una decisión de poder y estigmatiza a quienes sí padecen enfermedades mentales sin ser violentos. Los hombres que maltratan y matan no lo hacen porque están enfermos; lo hacen porque quieren controlar.

Mito: Los hombres son, por naturaleza, más violentos que las mujeres

La biología no explica la violencia de género. Los estudios no encuentran ningún factor biológico que haga a los hombres inherentemente más violentos. Lo que sí encuentran es cultura: mandatos, impunidad y tolerancia social. Y la prueba más clara es que la mayoría de los hombres que agreden a sus parejas no se comportan así fuera del hogar. Eso no es naturaleza; eso es elección.

  • Compartir en: