
Los obispos deploran la delincuencia, la pobreza y la corrupción
Santo Domingo.-La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) llamó ayer a poner los oídos y el corazón en el pueblo dominicano que clama por la solución de tantos males sociales, como la corrupción, el auge de la delincuencia y la pobreza extrema.
Los obispos citan también, como problemas angustiantes que padece la población, la falta de oportunidades y de empleos dignos, la proliferación de la economía informal, así como la deficiencia en los servicios de salud, educación, agua, electricidad y transporte.
En su Carta Pastoral titulada “La sinodalidad, camino de identidad eclesial”, con ocasión de conmemorarse hoy el Día de la Virgen de la Altagracia, madre protectora de los dominicanos, la CED entiende que el auge de la delincuencia común es una raíz donde se hallan diversos factores, como un sistema socioeconómico excluyente y la desintegración familiar.
-
Compartir en: